miércoles, noviembre 23, 2005
viernes, noviembre 18, 2005
Mañana BOLO SORPRESA en Barcelona
domingo, noviembre 13, 2005
MAL DE ALTURA
Momento en que el teniente Potrudi sale despedido de la cabina de su Air Fuzz IV tras la expulsión masiva de gases inflamables Mal de altura
por Dr Biscuit
Después de la controversia planteada por los estudiosos, me veo obligado a plantear respuestas sobre un tema de actualidad que sin duda preocupa a la comunidad científica y al mundo en general: el mal de altura. Existe la creencia de que éste se define como las reacciones internas del cuerpo al someterse a un ambiente carente de oxígeno. Nada más alejado de la realidad. Ya en los apuntes tomados por Lindbergh durante sus primeras experiencias en el campo de la aviación, uno de los efectos más desagradables del acercamiento a las capas altas de la atmósfera era la altísima producción de gases nobles dentro del sistema digestivo humano –“(...) 13 de julio, 13:30, 1.200 metros, 980mb, viento de 40 km/h NNW, intestino grueso liberando metano (...)”, Altos vuelos, Lindbergh, Ed. Cuesco 1963, pág 53-. A partir de ese momento son muchas la pruebas que certifican esta reacción y pocas las respuestas para explicar su origen.
Son varias las teorias planteadas en el último Simposium sobre la relación Troposfera-Recto-Metano celebrado el pasado enero en la Universidad de Kraiova:
- La oxido reducción del metano: desde el descubrimiento de la estructura atómica del metano (C2H6) y la variación de sus enlaces covalentes en función de la presión y la temperatura, es fácil demostrar que la disminución de presión interfetal produce una reacción en cadena que libera de forma exotérmica gases residuales de la digestión.
- Ingesta indadecuada: de todos es conocida la dieta habitual que se sirve en los aviones. Comida concentrada, con gran cantidad de compuestos y descompuestos carbónicos, que sin duda tiende a producir una reacción estomacal que cataliza la concentración desigual de gases nobles con gases noble-pestilentes, reacción conocida como el efecto Nebula, una deflagración con alto carácter sónico la qual tiende a una inversión del sentido normal del flujo gaseoso dentro del tubo digestivo. Este efecto ha sido estudiado por la NASA, sometiendo a sus astronautas a largos trayectos en furgoneta, como entrenamiento previo a la puesta en órbita.
- Estrés del esfínter: quizás la menos desarrollada de las teorías, partiendo de la equación de Allman es fácil llegar a la conclusión que el efecto claustrofóbico de los espacios metálicos cerrados produce una liberación de tensiones que se manifiesta en las partes sometidas a más presión externa, o sea, el esfínter u ojete.
Desde luego, un efecto tan complejo dentro de nuestro organismo no puede ser explicado con facilidad y, sin duda, las tres teorías planteadas se imbrican para finalmente producir este efecto tan nefasto. Todos lo hemos sufrido y, aunque tengas un control absoluto de tus válvulas, siempre llega el momento de levantarse del asiento del avión, realizar la compleja operación de pasar por delante de tus vecinos sin que se produzca la fatal descompresión y, finalmente, repartir todo el contenido gaseoso de su intestino por el pasillo del avión de forma ponderada, dejando que todo el mundo se entere de lo que es el mal de altura.
por Dr Biscuit
Después de la controversia planteada por los estudiosos, me veo obligado a plantear respuestas sobre un tema de actualidad que sin duda preocupa a la comunidad científica y al mundo en general: el mal de altura. Existe la creencia de que éste se define como las reacciones internas del cuerpo al someterse a un ambiente carente de oxígeno. Nada más alejado de la realidad. Ya en los apuntes tomados por Lindbergh durante sus primeras experiencias en el campo de la aviación, uno de los efectos más desagradables del acercamiento a las capas altas de la atmósfera era la altísima producción de gases nobles dentro del sistema digestivo humano –“(...) 13 de julio, 13:30, 1.200 metros, 980mb, viento de 40 km/h NNW, intestino grueso liberando metano (...)”, Altos vuelos, Lindbergh, Ed. Cuesco 1963, pág 53-. A partir de ese momento son muchas la pruebas que certifican esta reacción y pocas las respuestas para explicar su origen.
Son varias las teorias planteadas en el último Simposium sobre la relación Troposfera-Recto-Metano celebrado el pasado enero en la Universidad de Kraiova:
- La oxido reducción del metano: desde el descubrimiento de la estructura atómica del metano (C2H6) y la variación de sus enlaces covalentes en función de la presión y la temperatura, es fácil demostrar que la disminución de presión interfetal produce una reacción en cadena que libera de forma exotérmica gases residuales de la digestión.
- Ingesta indadecuada: de todos es conocida la dieta habitual que se sirve en los aviones. Comida concentrada, con gran cantidad de compuestos y descompuestos carbónicos, que sin duda tiende a producir una reacción estomacal que cataliza la concentración desigual de gases nobles con gases noble-pestilentes, reacción conocida como el efecto Nebula, una deflagración con alto carácter sónico la qual tiende a una inversión del sentido normal del flujo gaseoso dentro del tubo digestivo. Este efecto ha sido estudiado por la NASA, sometiendo a sus astronautas a largos trayectos en furgoneta, como entrenamiento previo a la puesta en órbita.
- Estrés del esfínter: quizás la menos desarrollada de las teorías, partiendo de la equación de Allman es fácil llegar a la conclusión que el efecto claustrofóbico de los espacios metálicos cerrados produce una liberación de tensiones que se manifiesta en las partes sometidas a más presión externa, o sea, el esfínter u ojete.
Desde luego, un efecto tan complejo dentro de nuestro organismo no puede ser explicado con facilidad y, sin duda, las tres teorías planteadas se imbrican para finalmente producir este efecto tan nefasto. Todos lo hemos sufrido y, aunque tengas un control absoluto de tus válvulas, siempre llega el momento de levantarse del asiento del avión, realizar la compleja operación de pasar por delante de tus vecinos sin que se produzca la fatal descompresión y, finalmente, repartir todo el contenido gaseoso de su intestino por el pasillo del avión de forma ponderada, dejando que todo el mundo se entere de lo que es el mal de altura.
miércoles, noviembre 02, 2005
RUMBLE RADIO
Hermanos, sé que no descubro la sopa de ajo si os digo que la radio está muy mal. Los que vivís en alguna capital tipo Madrid, Barcelona o Bilbao puede que aún salvéis los muebles a base de radios libres y emisoras de barrio en las que todavía tienen cabida contenidos que vayan más allá de las consabidas “tertulias” a base de voceras sacando espumajos por la boca, radiofórmulas programadas por el primo retrasado del “nen de Kastefa” y demás joyas de la herencia cultural de occidente que pueblan el dial al alcance de los pobres desgraciados de provincias como nosotros. Bueno, también está Radio 3, pero de eso si acaso hablamos otro día (o mejor no, total para ponernos de mala hostia ya están los políticos). Aunque, ojo, seremos de provincias pero, como resulta evidente por la existencia misma de este blog,… ¡tenemos Internet! Y no sólo eso, ¡por Internet podemos escuchar la radio! ¡Centenares de miles de emisoras de todo tipo repartidas por la jodida World Wide Web! (Ya, ya, ver más arriba lo de la sopa de ajo y tal.) La cosa es que con una adecuada utilización del Google un menda ha ido incorporando a la sección de favoritos páginas como Technicolor Web of Sound, una recomendabilísima radio americana dedicada en exclusiva al rollo 60’s, o Live365, una página que aglutina una miríada de “emisoras” de todo el mundo. Y entrecomillo emisoras porque muchas de ellas son de hecho proyectos de particulares que tienen el detalle de poner a disposición del navegante su colección de música en una programación continua de 24 horas al día. Uno de ellos es un hijo de la Gran Bretaña de Folkestone, Kent cuyo nick es fuzzchile y que define su emisora, Rumble Radio, como A Melting Pot of Garage, Punk, Freakbeat, Funk, Hip Hop, Jazz, Soul, Rock, Movie Soundtracks, Blues, Americana and Indie constantly updated. Lo cual, para el amigo fuzzchile significa poner a los Beatles del Revolver entre el Afterglow de los Small Faces y una pedrada de Michelle Gun Elephant. O Nick Drake emparedado entre los Meters y alguna joya de la serie Pebbles. Y acto seguido, una ráfaga compuesta por los Mummies, Sandy Nelson, una grabación pirata en directo de los grandiosos Hypnotics y los Saints haciendo una versión del River Deep, Mountain High. Y los Byrds, y algún single ignoto de Northern soul, y Lightnin’ Hopkins, y los Stiff Little Fingers…Y así mañana, tarde y noche. Como diría el ínclito Wavy Gravy, We must be in heaven, man!
Durante años, los componentes de Biscuit nos hemos tenido que enfrentar a entrevistadores amateurs, compañeros de trabajo o aficionados advenedizos (por poner tres ejemplos) haciéndonos LA pregunta; “Y,…¿vosotros qué tipo de música hacéis?” Hay que joderse. Si dices rock’n’roll (nuestra respuesta favorita) la mayoría de los preguntones se te quedan mirando el pelo con cara de “¿Y el tupé, qué? ¿Se te ha caído?”, si dices pop las probabilidades de que te salgan con un “Ah, qué bien. Entonces os debe gustar Amaral, ¿no?” son alarmantemente altas. Y así, ad nauseam. Pero, amigos, el frotar se va a acabar. Al próximo que me haga la preguntilla de marras, le remito directamente a Rumble Radio. Un par de horitas de con el hermano fuzzchile como guía le debería bastar para entender de qué coño van los Biscuit esos. O para tener un derrame cerebral en el intento, claro. Aunque, ahora que lo pienso, a lo mejor iba a resultar más fácil, más sano (por lo de la posibilidad del “accidente vascular”, como pone en mi paquete de tabaco) y, sobre todo, más lucrativo (para nosotros, se entiende) que la gente se compre nuestros discos y saque sus propias conclusiones. ¡Venga, pues!
P.D. Si os animáis a entrar en Live365, encontrareis por ahí muchas otras emisoras interesantes como Optical Sound, dedicada a los sonidos pop/psicodélicos con una selección hecha con altas dosis de criterio y buen gusto o Ultragroove, cuyo nombre lo dice todo.
Durante años, los componentes de Biscuit nos hemos tenido que enfrentar a entrevistadores amateurs, compañeros de trabajo o aficionados advenedizos (por poner tres ejemplos) haciéndonos LA pregunta; “Y,…¿vosotros qué tipo de música hacéis?” Hay que joderse. Si dices rock’n’roll (nuestra respuesta favorita) la mayoría de los preguntones se te quedan mirando el pelo con cara de “¿Y el tupé, qué? ¿Se te ha caído?”, si dices pop las probabilidades de que te salgan con un “Ah, qué bien. Entonces os debe gustar Amaral, ¿no?” son alarmantemente altas. Y así, ad nauseam. Pero, amigos, el frotar se va a acabar. Al próximo que me haga la preguntilla de marras, le remito directamente a Rumble Radio. Un par de horitas de con el hermano fuzzchile como guía le debería bastar para entender de qué coño van los Biscuit esos. O para tener un derrame cerebral en el intento, claro. Aunque, ahora que lo pienso, a lo mejor iba a resultar más fácil, más sano (por lo de la posibilidad del “accidente vascular”, como pone en mi paquete de tabaco) y, sobre todo, más lucrativo (para nosotros, se entiende) que la gente se compre nuestros discos y saque sus propias conclusiones. ¡Venga, pues!
P.D. Si os animáis a entrar en Live365, encontrareis por ahí muchas otras emisoras interesantes como Optical Sound, dedicada a los sonidos pop/psicodélicos con una selección hecha con altas dosis de criterio y buen gusto o Ultragroove, cuyo nombre lo dice todo.
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