martes, abril 25, 2006

Fotos live Los Coronas






¡¡¡Culeros!!! ¡¡¡Culeros!!!

Diario de Gira (pt. VI)


Diario de Gira VI
Apuntes desde la retaguardia
21, 22 de abril, Cartagena y Alacant
por Dr Biscuit

Ya estamos en la recta final del primer circuito Time for Answers. No empezamos en la pole pero se nos veía con muchas ganas y creo hemos realizado una vuelta rápida de un mes y pico antes de regresar al padock. Cada vez hemos rodado mejor y nada más falta rubricar un final épico el próximo sábado en Salamanca. Por kilómetros no será, si Biscuit hiciera la relación kilómetro/minuto de concierto, saldría un número que ni un grupo australiano superaría, de eso estoy seguro. Este pasado fin de semana no fue una excepción: Cartagena y Alicante, en la zona más meridional de la costa levantina, tan lejos que los cuatro ya ni sabíamos dónde estábamos, degustando los placeres culinarios que las áreas de servicio ofrecen y pagando la gasolina cada vez más cara.

Tras este patético panorama y sin perder ni pizca de buen humor nos plantamos en un tiempo récord a la puerta del Stereo, local sorprentente tanto por su emplazamiento (frente a la bahía) como por el ambiente que allí se respira. Nada más llegar ya se palpaba lo que sucedió hasta nuestra partida al día siguiente desde Alicante. Y es que debe ser la filosofía de los dos Stereos, dos conceptos diferentes aunque con ese denominador común que buscamos cuando somos foráneos: que nos traten como si no lo fueramos. El caso es que esperamos la llegada de Los Coronas frente al mar, tomando unas cervecitas en su copa húmeda y deleitándonos con los movimientos rítmicos y casi de danza ritual que ofrecía el personal de a bordo.

La llegada de los Coronas fue muy emocionante para nosotros, fans de Sex Museum desde antaño y admiradores de sus diferentes facetas musicales. El caso es que no hicieron prueba de sonido y el equipo BIscuit se puso en marcha para dejar las tablas ordenadas, justo después de las presentaciones y los elogios mútuos muy propios de la audición de himnos previa a un partido de fútbol internacional. Quizás se nos contagió la cortesía que el local emanaba en cada momento, por lo que sin ningún tipo de problema se probó sonido y nos sentamos juntos a la mesa para compartir la cena de hermandad prevista.

Llegó la hora del concierto y BISCUIT desarrolló su rodado potencial para calentar el ambiente como los Coronas se merecían, como los Pardo algún día nos enseñaron. Repertorio habitual y final con Hold on, el público un poco frio pero muy calculador, ese tipo de concierto en que todo el mundo observa, aplaude, observa, grita y observa por enésima vez para no perderse ni un detalle de lo bueno... y lo malo. Los comentarios posteriores fueron muy buenos y la venta de discos siguió la estadística habitual. Los Coronas entraron en el escenario divagando un poco con el sonido (no habían probado) aunque a la tercera ya sonaban como lo que son: una banda de mucha calidad y que transmite un rollo único. Y es que debe ser muy difícil mantener la atención del público haciendo música instrumental y ellos lo hacen de maravilla, de una forma muy profesional y demostrando que llevan más de cuatro días tocando juntos. Me lo pasé de miedo y el público también, si Clint Eastwood los escuchara le darían ganas de rodar otro Western, la música ya la tiene.

La mañana del sábado comenzó en un paseo matutino por las calles de Cartagena, una ciudad con aires indianos, agetreo comercial y gentes en todas direcciones. Desayuno en el Stereo y encuentro con los Coronas previo a la comida con que nos obsequiaron nuestros generosos anfitriones. Costó mucho despegarnos de las sillas del restaurante por dos motivos: primero, la comida fue lo más parecido a una reunión de la FIFA de Joao Avelanch que yo había vivido en mi vida, unos entrantes y una paella de marisco de las que hacen historia, buen vino, postres variados, licores; segundo, la tertulia que los comensales desarrollaron hablando de temas recurrentes en referencia a política (se resolvieron algunos problemas de estado en cuestión de minutos), historia del fútbol (recordando jugadores de álbum de cromos como Capón, el pundonoroso Joaquín,...) y anécdotas de diez rockeros que han ido tambaleándose por este duro mundo de la música popular. Total que después de las batallitas, la nostalgia de los jugadores con las mitjetas bajadas y el morón digestivo, decidimos dirigirnos a Alicante para llevar a cabo nuestro cometido.

Entre risas y la complicidad adquirida durante las horas precedentes, las dos bandas distribuimos nuestros instrumentos por el escenario y se hizo una rápida puesta a punto del escenario. Un ratito de descanso, cena y a esperar que nos diera la hora, o sea que llegara la gente al local. Durante un buen rato el personal brilló por su ausencia pero justo antes de salir los BISCUIT, una marabunta de gente decidió que era la hora de calentar el garito que sin llegar a llenarse, sí tuvo una buena entrada. Creo que tuvimos uno de nuestros mejores conciertos, ahora ya estamos en marcha y eso se nota en todos los aspectos. Buen rollo, profesionalidad y respuesta de un público que, sin euforias, demostró su agrado ante nuestras nuevas canciones. Los Coronas repitieron supershow con máscaras de luchador culero, con la misma intensidad del día anterior y dejando claro porqué son una de las mejores bandas de nuestra geografía. Durante el concierto estuve en el chiringuito vendiendo camisetas XS a gente de gran talla (espero que no me lo tengan en cuenta), máscaras culeras y discos mientras abusaba de los chupitos con que el staff me obsequiaba por mi entrega a la causa.

Ya para terminar, carga de instrumentos en las furgonetas simulando que la calle estaba cerrada por obras y despedida de nuestros nuevos amigos no sin unas referencias a Botubot, Cardeñosa y Cundi. Maravilloso fin de semana en dos locales de primera calidad, con un personal de trato exquisito y un grupo que se hace querer. Gracias a todos una vez más.

domingo, abril 23, 2006

Diario de Gira (pt.V)



Diario de Gira V
Apuntes desde la retaguardia
14 de abril, Ponferrada
por Dr Biscuit

Ante todo pedir disculpas por el retraso de esta crónica, he tenido algunos problemas laborales y me ha costado mucho sentarme delante del papel en blanco para reflexionar sobre los hechos acaecidos durante el pasado fin de semana.

Es fácil suponer el estado en que uno se encuentra después de casi nueve horas de viaje en furgoneta, aunque la reconfortante comida en Astorga nos permitió un merecido paréntesis para tomar fuerzas y ver lo que se avecinaba desde la puerta de nuestro destino. La entrada en el Cotton fue realmente agradable, un bareto la mar de mono camuflado en la estructura de una nave industrial nos hizo respirar hondo y pensar “bueno, de entrada el viaje ha merecido la pena”. Todo estaba esperando nuestra llegada, entrar y probar sonido en un escenario de medidas correctísimas y con un staff agradable a nuestra disposición para resolver cualquier problema. Esta vez contamos con la presencia de nuestro gran amigo Gerard, nuestro histórico técnico de sonido (pregunten por el concierto en el Granuja hace un par de años), quien nos conoce como nadie y no dudó en estar presente el tan importante acontecimiento; además su presencia en la furgoneta es de lo más agradable y didáctica en lo que respecta a comentarios sobre producción musical, entre otras virtudes. El caso es que Jerry se puso a los mandos y en menos que canta un gallo lo dejó todo apuntadito para la hora C.

Ya con los deberes hechos estuvimos comentando el chanclazo con Pepe IWanna y la paciente becaria Elena, viendo la prueba de sonido de los Bubblegum y Motociclón, saludar a todos sus estimados miembros y compartir ese tiempo muerto entre los preparativos y el bolo.

Después de la cena ya fue acercarnos al local bajo una tímida lluvia, muy propia de la región, y entrar en un local con un aforo ya más que aceptable. Empiezan los Motociclón y la gente responde con esa mezcla de asombro y diversión que transmite el incombustible Robertez, todos sus clásicos con dedicatoria personalizada y, en resumen, un montón de historias con mensaje amenizadas por la música y un argumento como solo Robertez sabe sintetizar en cuartro versos. Me divertí mucho y conocí a algunos indígenas con los que compartí comentarios y consumiciones. La entrada de Bubblegum fue una nota de color al ambiente que se respiraba, un cambio de tercio en todos los sentidos, disfruté como un chino viendo que Ángel y sus compis son capaces de reescribir una nueva página de pop optimista y con mucha, mucha clase. En fín, ninguno de los dos grupos nos lo puso fácil a la hora de marcar diferencias ante el respetable, tampoco era nuesta intención, de hecho yo creo que a todos nos gusta salir a las tablas pensando en que tienes que dar lo máximo para estar a la altura de las circunstancias.

Antes de nuestro concierto, una demo freak con el guitarrista sobre la bicicleta, un auténtico cuadro surrealista de hasta dónde puede llegar la imaginación para ponerte al público en el bolsillo. Muy divertido, la gente siguió el guión perfectamente escrito por el Indurain del Rock.

Quizás tuvimos demasiado tiempo para preparar nuestra salida y no contamos con los obligados cambios en la mesa de sonido, total que empezamos a tocar a piñón pero sin sonido exterior del escenario, ni nos dimos cuenta y supongo que el público se dio cuenta cuando Gerard lo tuvo todo listo y apretó el botón de ignición. El resto fue como cuando pones quinta en el coche y no miras atrás, seguimos el repertorio más habitual últimamente y nos salió de lo más rodado. Contamos con la colaboración de la armónica de Robertez quien se adelantó a los acontecimientos y entró en Man’u’want, mucho antes de la prevista Days, emulando nuestro Rocks my little world. Cosas que pasan y que dan ese toque imprevisto tanto para el público como para quien está arriba, lo mejor que nos puede pasar si amamos la música en directo. Como final de concierto se tocó la versión de Sam&Dave para variar del clásico Hold On. La verdad es que resultó de lo más contundente y ya no hizo falta hacer ningún bis para dejar huella en el personal. Tal como entramos nos fuimos, muy contentos de entrada y de salida.

The Black Halos vino después, tocando con su formación al completo (parece que el bajista llegó por los pelos después de despistarse por los madriles y estar en paradero desconocido hasta ultimísma hora), y dejó claro lo que es una canción de Punk Rock, y hasta 15 o 16 veces. Bien aunque yo tuve la sensación bucle durante varios momentos de su presentación.

A ver si repetimos, estuvimos como en casa. No pude saludar a Luís del Olmo, espero que la próxima vez. Gracias a todos por venir y a la organización por invitarnos, son del rock!

domingo, abril 16, 2006

FREAKS

Sin comentarios

Fotos live at the Apolo [2] -BCN-





martes, abril 11, 2006

En los USA Biscuit chanan


Y tenemos pruebas señora:

http://www.notlame.com/Biscuit/Page_1/CDBISCUIT1.html


http://www.koolkatmusik.com/showproduct.aspx?productid=3289

Los yanquis no votantes de Bush son gente con criterio.

miércoles, abril 05, 2006

Diario de gira (pt. IV)


Diario de Gira IV
Apuntes desde la retaguardia
RICOAMOR,ROSQUILLETAS Y ROCK’N’ROLL
1 y 2 de abril
por Dr Biscuit


Valga el tópico rockero actualizado con la realidad, solamente cambiando dos pequeños matizes. El fin de semana se presentó desde dos ópticas muy diferenciadas: primero, Tarragona, tocando en una fiesta mod en un local frente al mar; después, el Ricoamor, conocido por todos y situado en la cúspide de garitos rockeros del país.

El sábado la cosa fue bien, caras conocidas, algunos que repitieron desde les Terres de l’Ebre y toda la colección de chicos y chicas que se vistieron siguiendo los cánones de solapa estrecha, aperturas laterales, tres botones, color marrón, para disfrutar de un concierto que compartió horario con un Barça-Madrid que siempre merma el normalmente escaso público. Pese a este último aspecto, hubo una más que aceptable entrada con la que respondimos con un concierto sobrio y sin despistes, muy profesional a mi entender, donde la gente disfrutó con nuestra elección de canciones para el repertorio. Los comentarios posteriores fueron muy positivos aunque la venta de discos no fue para echar cohetes. Curiosamente, el único cd que vendimos a alguien desconocido (el resto fue a parar a las manos de unos buenos amigos que vinieron de Vilanova) fue para un colega con tupé y camisa de cuadros de León con quien estuve hablando un buen rato. El rockabilly estaba un poco desubicado en el evento aunque el hecho demostró que nuesta música tiene pocas fronteras definidas. Prometió enviar una representación de sus amigos al Freakland de Ponferrada.

El domingo la cosa ya era más previsible. Salida desde casa, un viaje un tanto progresivo por la elección de música en la furgoneta, risas, comentarios estúpidos y llegada a Castellón a la hora prevista. Nos encontramos con Alex en el Spoonful donde pudimos degustar un café y una copita de ron Matusalem con nuestro admirado anfitrión. La prueba de sonido fue en tiempo récord, cosas de tocar en casa, y a esperar a las ocho. El público fue acudiendo poco a poco hasta la hora en que sonó la tonada del Inspector Crusoe que anuncia el inminente inicio del bolo. El concierto fue sobre ruedas, no podía ser de otra manera, el repertorio fue el habitual con casi todo de Time for Answers y alguna pincelada del Rocks. Final con Hold On, esta vez retocado sobre la marcha para dejar una huella personalizada en nuestro local favorito y como rúbrica especial para el fiel público que ya siempre viene. Dos bises muy resultones y a desmontar. Los comentarios posteriores nos alegraron mucho y la verdad es que en el viaje de vuelta se respiraba un ambiente cordial y sin reproches por los inevitables fallos del directo (ya os contaré cuando sea lo contrario). Gracias a todos por venir, sobre todo a Tomi de Suzy y los Quattro quien nos resolvió un pequeño despiste de logística percuta. Gracias a Alex y a todo el staff del RicoAmor por su amabilidad y sus rosquilletas.

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