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martes, noviembre 08, 2011

MEMORABILIA, el nuevo disco de Biscuit disponible el 28 de noviembre


Texto promocional de Memorabilia de Miqui Otero:

Uno. “La luz que arde con el doble de brillo, se extingue en la mitad de tiempo”, “La llama arde siempre, hasta el fin de la adolescencia”, “Espero morir antes de hacerme demasiado mayor”,“¡No tenéis ni puta idea!”. Las frases de la película Blade Runner, de la novela Puro Fuego y de la canción de The Who quedan anuladas por el latigazo de Armand Cardona, guitarrista de Biscuit. La puede haber soltado hace unos días en un concierto, avalado por su camisa del Bada Bing de Los Soprano, o,guitarra española en ristre, mitad Wayne Kramer mitad Charlie Rivel, cuando era un preadolescente, un sábado por la mañana en casa de sus padres mientra sonaban los Downliners Sect. Como respuesta, la mirada de aprobación, de condescendencia
o de ganas de ball de bastons fraternal de su hermano Xavi, que trastea, elevado en sus botines de tacón cubano, con su eléctrica: antes, ahora y siempre.

Dos. La gente anda escasa de tutores, pero Biscuit son los capos del garaje catalán y también del resto de las bandas de Vilanova i la Geltrú (Barcelona). Como dice un amigo común, “son así de buenos porque entrenan dos veces por semana desde hace muchos años”. La puerta de su casa era ya a principios de los noventa una especie de meca del punk sixty, la cueva de la piedra filosofal del freakbeat, la fuente del licor del garaje adonde los amigos de su hermano menor iban con cassettes para mendigar discos de los Sonics o de Love como quien trasiega cántaros para llenarlos de agua fresca (o de Xibeca). En la pared frente al hogar de estos hermanos Davies (The Kinks) de la fideuà y el xató en lugar del fish and chips, el indicio: una
pintada donde se leía “Fes l’amor” con una gigante diana de la RAF en la O.

Tres. Han pasado treinta años, pero las mandíbulas de buzón, las bocas de muñeca inflable en forma de O, siguen ahí en las caras de todos los que los ven en directo. Biscuit son los jefes. Los putos amos: con los hermanos Cardona y con el implacable Hombre Tranquilo al bajo y con ese batería que de repente agarra una 12 cuerdas y borda un hit de The Chemistry Set. Son el cruce perfecto entre un monólogo de Bill Hicks, una gresca entre Tom y Jerry y un concierto de los Pretty Things circa 1965.

Cuatro. Si esto del rocanrol filosixty fuera una cátedra, Memorabilia sería un libro de lectura obligatoria y los Biscuit serían profesores con barba con forma de V. Pero seguramente ellos abrirían a media clase una cerveza (¡¡It’s beer o’clock!!), alguien diría “No tenéis ni puta idea” y habría una gran risa, una gran distorsión y al menos 30 canciones con una voz, la de Xavi, que suena cada vez más alta y más negra. En esos temas encontraríamos los interludios de canción del Who’s Next en Gone, que abre fuego en este disco, o las palmas psicodélicas a lo SF Sorrow is Born de los Pretty Things en Can’t Pity You. O las melodías más pop (si hay nuggets y pebbles, podríamos llamar a estas canciones biscuits) de temas como I’ll Be Late, I
Was Right o Winnebago Man, primer single.

Y cinco. Los Biscuit cerraron sus macutos y se fueron a grabar Memorabilia a Chicago. Habían estado escuchando temas de los Dammned, de los Undertones, de Rockpile y de Dr. Feelgood, pero también de Superchunk, de Sugar y de Buffalo Tom. Querían hacer un disco más directo que su anterior cañonazo, Cinnamon Fadeout. En los Engine Estudios, donde gastaron el surco de discos de rock australiano como The Monarchs o You Am I, los vecinos golpeaban el techo con la escoba porque tocaban demasiado alto, convencieron a un taxista brasileño para que se soltara estupendamente con las percusiones de Rainbow Haze, liaron a Mike Miller (jefazo
del Delilah’s, local legendario de esa ciudad) para un spoken word, se aficionaron al mezcal y atronaron a toda una calle en la que, curiosamente, resiste la tienda de discos donde filmaron la peli Alta Fidelidad (“¿estamos tristes porque escuchamos música pop o escuchamos música pop porque estamos tristes?”, “¡No tienes ni puta idea!”). Han regresado con una lección de psicodelia, garaje, indie-rock y punk-rock 77 que quita el hipo, las palabras y las orejas. Y van a tocarlo muchas veces. Porque nadie lo hace como ellos. Porque van a girar y girar y girar como
la Carpa Juanita, estrella de su ciudad de origen, el único pez del mundo que bebe en porrón y que es inmortal y que no se cansa de girar y girar y girar. Respeto por los jefes. Siempre.

Miqui Otero
*Foto: Alberto Polo

5 comentarios:

Unknown dijo...

Hola, ¿podéis indicarme dónde puedo hacerme con el nuevo disco? He preguntado en la FNAC y no saben nada, y mi tienda de discos habitual, hace ya tiempo que solo se aprovisiona del BasPlus.
Muchas gracias. Lo esperaba con ansia

Biscuit dijo...

puedes pedirlo aqui:
mailorder@lacastanya.com

el CD ya está disponible y el vinilo lo estará la próxima semana

dj Carlitos dijo...

Muchas gracias.

Ayer lo pedí en la FNAC, ya que me dijeron que lo tenían en las tiendas catalanas, auqnue no me fio, ya me jugaron una mala pasada hace tiempo con el último de the Rippers.

¿Podéis confirmarme si lo de la FNAC es fiable? ¿Ya se está vendiendo por vuestra tierra?

Gracias.

Biscuit dijo...

sí, sí en FNAC tienen que tenerlo.

Don Toni dijo...

¿Tiene la portada de Memorabilia algo que ver con ésto?

http://thecontinentalcat.files.wordpress.com/2010/06/mc519681.jpg

Un abrazo, suena genial.